LAS ESTRATEGIAS DEL MIEDO
Cuando la guerra del golfo se hizo inevitable, no necesaria
sino inevitable, recuerdo a todo el mundo llenando las despensas para
sostenerse un lapso de tiempo en la agonía de una hecatombe augurada por los
voceros a sueldo de los carrefures y destilerías del miedo.
Un análisis , sin precisar que fuese muy exhaustivo , rápido
de los actores de aquella impostura global me proporcionó inmediatamente la
conducta a seguir: 100% de nada.
Ante el pánico de la gente y la conducta servil y temeraria
de los telequecos (torsos parlantes de los noticiarios) , mi respuesta cabal, y
certera al cabo, era siempre la misma : Esto se saldará con liquidaciones de
stocks de armas y remanentes de producción con caducidad a precios de sequía ,
amén de subida de carburantes. Con los staffs retroalimentados , la economía
resurgirá a la velocidad que la movilización fabril recomponga el consumo y a
esperar la siguiente.
Mientras el mercado absorba la producción no habrá guerras ni
epidemias, salvo las geopolíticamente convenientes. Pero…
La URSS se descompone y los niveles de consumo de los
satélites se disparan : ahora todos quieren ser , no demócratas que eso es en
cierto modo irrelevante, sino occidental-consumistas ( un trueque de la “n” por
la “m” hace que la visión de las comunas se consuma en un flash ) y la Rusia
del “padrecito” con todo lo que se ha gastado en armas de miedo, se encuentra
perpleja ante un mundo que le cambia sus recursos naturales por abalorios y
ropa hippie . Creyéndose en el camino de la modernidad, los chinos se ponen el
mono de trabajo (hasta entonces harapos) y trabajan como tales hasta poner en
serio compromiso la seriedad de la producción occidental , acosada por purrias
sostenidas económicamente por los abominadores de Ramsés y la intromisión de la
precariedad comercial y cualitativa mas ostensosas que se recuerda desde la
irrupción de la yesca y el pedernal.
El modelo se agota fagocitado por la irresponsabilidad de los
sindicatos, cuyo mayor logro consiste en el auge del marisqueo. De forma que lo
irresponsable se torna directamente en pervertido. El trabajo y el empeño
personal, carriles por los que desde el Renacimiento todo el Occidente reafirma
sus valores económicos , morales, artísticos e incluso políticos , quedan al
albur de cuatro parásitos decididamente dispuestos a cuantas crisis sean
necesarias para acongojar al personal : pandemias, guerras santas, misiles y,
siempre , petróleos, drogas …negocios , dinero .
El corolario es que el miedo no vende, ayuda a vender .
Ya no quedan imperios , ni nobles ni taimados….los césares de
hoy son la antítesis del tirano Octavio Augusto ( único emperador que murió en
la cama, por cierto) , gente que no sale en los noticiarios y cuya afición u
objetivo en la vida es acumular lo que no podrían gastar en doscientas
reencarnaciones seguidas, ni alternas.
Pues tengo una mala noticia : vida sólo hay una .
La visión de San Malaquías en éxtasis de “Petrus Romanus”
anuncia un fin de los tiempos, francamente eso si me acojona (sin eufemismos)
porque los botones rojos no están precisamente en manos sensatas.
Antes de ayer fue Sadam , por la tarde Osama , un par de
gripes revenías para acostarse temprano y para rematar un paranoico enfrentista
salpimentado debidamente al que no tardará en crecerle un rabo y cuernos.
Enfrente, otra cesta de sátrapas con corbatas de colores
suaves, y en medio …pues en medio gente buena, gente idiota, gente que vé
crecer un miedo en su ADN que le bloquea los instintos naturales y que no
responde salvo a celulares más caros y con funciones tan variadas que no
motivan a un paseo al aire fresco de la tarde en otoño , saludando a gente (
si, esas cosas que se cruzan contigo y que seguramente están tan locos como tú
porque les digas algo a lo que responder) y contestando con agradecimiento al verde
de la hierba, al azul del cielo o a la mirada y sonidos de los animales ,
perplejos, que esperan tu felicidad por el encuentro.
No soy optimista con la sociedad, es muy difícil serlo con lo
que hay…
Como individuo , en cambio, nada de todo eso me debería
afectar : el verde de la hierba , el azul del cielo o el resto de la
existencia, seguirán ahí, renovándose , cuando nos vayamos a hacer puñetas los
agresores.
Digo y callo.