lunes, 10 de octubre de 2022

 

LAS HORCAS HISPANAS

Sale Antonio de gira para arrimar afectos perdidos, pero con la pretensión pobre de sacarlos de la nómina de la preferente en vez de la platea.

Cuando los cónsules romanos , 321 a.d.C. , pretendieron someter a los samnitas , allende los Apeninos, se dejaron aconsejar por los Tezanios de la Republica , sólo que entre ellos había algunos infiltrados de la Caudia que pretendía anexionarse la Roma pre-imperial , y allí en los pasillos montañosos estrechos , las tropas sufrieron una encerrona y una clamorosa derrota. Obligados a rendirse sin condiciones , los legionarios (los romanos, no confundamos) hubieron de despojarse de todo pertrecho y armas y pasar bajo una HORCA formada por tres lanzas a modo de portería de Hockey sobre patines, que les forzaba a inclinarse de forma humillante . Ello dio lugar a la expresión “pasar por las horcas caudinas” .

Las Horcas Hispanas vendrían marcadas por el desfiladero de Atzarte , el llamado Euskal Herriko Arkua (la horca, o arco, vasco) o la “franja de Aragón”. En ambos casos la humillación caudina no concierne a una derrota infringida , sino a una traición basada en el despotismo menos ilustrado y a la ambición paranoica .

Arcabuces con culatas de dos cañones merece este improperio de personaje.

 

LAS ESTRATEGIAS DEL MIEDO

Cuando la guerra del golfo se hizo inevitable, no necesaria sino inevitable, recuerdo a todo el mundo llenando las despensas para sostenerse un lapso de tiempo en la agonía de una hecatombe augurada por los voceros a sueldo de los carrefures y destilerías del miedo.

Un análisis , sin precisar que fuese muy exhaustivo , rápido de los actores de aquella impostura global me proporcionó inmediatamente la conducta a seguir:   100% de nada.

Ante el pánico de la gente y la conducta servil y temeraria de los telequecos (torsos parlantes de los noticiarios) , mi respuesta cabal, y certera al cabo, era siempre la misma : Esto se saldará con liquidaciones de stocks de armas y remanentes de producción con caducidad a precios de sequía , amén de subida de carburantes. Con los staffs retroalimentados , la economía resurgirá a la velocidad que la movilización fabril recomponga el consumo y a esperar la siguiente.

Mientras el mercado absorba la producción no habrá guerras ni epidemias, salvo las geopolíticamente convenientes. Pero…

La URSS se descompone y los niveles de consumo de los satélites se disparan : ahora todos quieren ser , no demócratas que eso es en cierto modo irrelevante, sino occidental-consumistas ( un trueque de la “n” por la “m” hace que la visión de las comunas se consuma en un flash ) y la Rusia del “padrecito” con todo lo que se ha gastado en armas de miedo, se encuentra perpleja ante un mundo que le cambia sus recursos naturales por abalorios y ropa hippie . Creyéndose en el camino de la modernidad, los chinos se ponen el mono de trabajo (hasta entonces harapos) y trabajan como tales hasta poner en serio compromiso la seriedad de la producción occidental , acosada por purrias sostenidas económicamente por los abominadores de Ramsés y la intromisión de la precariedad comercial y cualitativa mas ostensosas que se recuerda desde la irrupción de la yesca y el pedernal.

El modelo se agota fagocitado por la irresponsabilidad de los sindicatos, cuyo mayor logro consiste en el auge del marisqueo. De forma que lo irresponsable se torna directamente en pervertido. El trabajo y el empeño personal, carriles por los que desde el Renacimiento todo el Occidente reafirma sus valores económicos , morales, artísticos e incluso políticos , quedan al albur de cuatro parásitos decididamente dispuestos a cuantas crisis sean necesarias para acongojar al personal : pandemias, guerras santas, misiles y, siempre , petróleos, drogas …negocios , dinero .

El corolario es que el miedo no vende, ayuda a vender .

Ya no quedan imperios , ni nobles ni taimados….los césares de hoy son la antítesis del tirano Octavio Augusto ( único emperador que murió en la cama, por cierto) , gente que no sale en los noticiarios y cuya afición u objetivo en la vida es acumular lo que no podrían gastar en doscientas reencarnaciones seguidas, ni alternas.

Pues tengo una mala noticia : vida sólo hay una .

La visión de San Malaquías en éxtasis de “Petrus Romanus” anuncia un fin de los tiempos, francamente eso si me acojona (sin eufemismos) porque los botones rojos no están precisamente en manos sensatas.

Antes de ayer fue Sadam , por la tarde Osama , un par de gripes revenías para acostarse temprano y para rematar un paranoico enfrentista salpimentado debidamente al que no tardará en crecerle un rabo y cuernos.

Enfrente, otra cesta de sátrapas con corbatas de colores suaves, y en medio …pues en medio gente buena, gente idiota, gente que vé crecer un miedo en su ADN que le bloquea los instintos naturales y que no responde salvo a celulares más caros y con funciones tan variadas que no motivan a un paseo al aire fresco de la tarde en otoño , saludando a gente ( si, esas cosas que se cruzan contigo y que seguramente están tan locos como tú porque les digas algo a lo que responder) y contestando con agradecimiento al verde de la hierba, al azul del cielo o a la mirada y sonidos de los animales , perplejos, que esperan tu felicidad por el encuentro.

No soy optimista con la sociedad, es muy difícil serlo con lo que hay…

Como individuo , en cambio, nada de todo eso me debería afectar : el verde de la hierba , el azul del cielo o el resto de la existencia, seguirán ahí, renovándose , cuando nos vayamos a hacer puñetas los agresores.

Digo y callo.

 

CONTRACORRIENTE

 

Se necesitan, urgentemente, decisiones en Occidente.

No hay más margen para excusas: la próxima generación no va a disponer de opción válida para permitirse contemplaciones ante su inevitable batacazo cultural, en progreso; económico, casi consumado y de la cada vez más pisada y menos influyente presencia ética, moral y religiosa.

            La contemplación del escenario de la Historia, el real, no parece interesar a una buena parte de los nuevos imperiales, sumidos en una delirante deriva hacia lo intangible, al modo financiero más zafio, el que sólo mira la cara de la moneda, cada vez más virtual y especulativa, sin considerar la cruz y, sobre todo, la de ningún modo obviable consecuencia de la pérdida de identidad del Renacimiento.

            Si Occidente declina de su liderazgo cultural, de su mecenazgo artístico y de su fuerza, tanto en lo creativo como en lo ético, nos veremos abocados a la lucha sin cuartel , de nuevo, contra las turbas dirigidas por los habituales sin-escrúpulos de siempre; esos que destrozan cualquier cosa que signifique dignidad humana, libertad y desarrollo.

            Al tirano, cualquiera de ellos, le conviene más la obediencia que la crítica (a la que no sabe contestar si no es con violencia en sus múltiples y creativas, ahora sí, formas); le interesa la zanahoria ante los belfos del asno que tira de su carro y no el restaño de las injustas fustas con las que le obsequia para que no pare.

            Un Occidente roto, dividido territorial y conceptualmente, separado del ideal Renacentista que recogió los frutos de los primeros sabios y transformaron una oscurantista Edad Media en un vergel sin otro referente que el conocimiento de los fundamentos éticos de Grecia y el Derecho Romano, con la rigidez de la Iglesia emergente –conveniente para insuflar el miedo preciso que procura la obediencia acrítica- es el más que seguro escenario para la nueva Edad Media que  planean obsequiarnos los cada vez mas ciertos “conspiradores” , sentados en sus blindados centros de omni-poder  mundial.

            La respuesta, la única por el momento, es la resistencia al consumismo, la apuesta por la gestión personal y la Sociedad Civil, frente a la servil estructura del Estado cuyo modos y objetivos se dirigen en exclusiva a la coacción de la libertad, en nombre de una concepción regulacionista sin mérito alguno, y de consecuencias catastróficas para la sociedad a la que “dicen” sostener (cuando lo que en realidad sostienen es a su propio, rancio e insaciable interés) y a la que privaran de cuantos derechos, recursos y expresiones en libertad sean precisos con tal de mantenerse en el privilegio.

            Mal lo fío, buen Sancho.

 

LOS CUERNOS DEL MINOTAURO

Ballet en cinco actos para Orquesta y sindicato.

Uno.- De cómo Cornelio Cayo Cansino llegó a ser parido en un refugio del Laberinto (preludio épico)

Dos.- Las tribulaciones de un aspirante al Olimpo y la risa preocupante de los Dioses. (Allegro ma non troppo).          

Tres.- Las Erinas y el agua potable. Hades se indigna sumo.(Andante spectatto má sensa caldo)

Cuatro.- El estremecimiento del caldero y el espanto de las seis brujas del Erecteion : una espuma de color en el drama de Ulises.

El cortejo en pleno de la marcha de los gigantes es presa de un furibundo ataque de mariposas (venenosas, listillo) y procuran refugio en la choza de la pozoña , donde las brujas , seis, preparan sopa (solo una triste sopa de verduras) que los gigantes confunden con un brebaje mágico que les dotaría de cualidades para la danza.

El escenario es dramático : de hecho con tanto peso de gigante bobo, se viene abajo con gran estrépito de timbales , las cuerdas crujen mientras Cornelio, desesperado corre a los  brazos de su paje ( un delicado bailarín tocado con un sombrerito rematado por una pluma de color fondo de pantalla de Windows , ciñendo mallas a juego y sospechoso bulto en la ingle), ambos salen raudos por el foro y ya no vuelven. 

Quinto.- El triunfo del arpa (pass a deux)

Hades resurge , enfurecido, de entre las ciénagas y proclama su venganza.

Lo hace con gestos puesto que en el ballet (esto es un libreto de ballet, ya se habrán dado cuenta hace rato) no se pronuncia palabra y se anda de puntillas.

Como se le entiende poco, y mal, el director de la orquesta ( lo que queda de ella después del derrumbe provocado en el escenario por los gigantes bobos) decide terminar el espectáculo haciendo sonar “Alte Kameraden” mientras las limpiadoras recogen lo que pueden.

El entendido público encumbrará mañana lo que está llamada a ser la obra definitiva del Ballet Subvencionado.