sábado, 18 de enero de 2014

Razones para ir pasando los dias

Llega la tarde en un segundo, la mayor parte de ese tiempo lo he usado para unir una mañana desquiciada con un almuerzo desangelado y un tímido intento de recuperar la compostura para acceder a una tediosa rutina burocrática que me llevará, directamente, al olvido de un día más.

Dado que este panorama se suele engolfar con mi humilde persona un día sí y otro también, he decidido tomar una pequeña venganza que, si bien no suplirá tanto tedio, al menos me reconfortará en la sabienda de hacer algo inesperado.

Había decidido hace algún tiempo que la escritura era un acto inútil, dado el carácter absolutamente egocéntrico del escritor : nadie, por mucho que presuma de ello, escribe para los demás; escribe para dejar constancia de su neurosis particular. Aún así, me daré una vez más al empeño de hacer constar en signos lo que mi genio niega a voces.

Una tímida incursión en este mundo de tantos no me acarreó sino algunos problemas de entendimiento con personas que perdieron la oportunidad de permanecer callados. Vuelvo , pues, a dejar constancia de algún saber oculto y, desde luego, de aún mas intenciones limpias ... o no tanto.

No hay comentarios: